lunes, 27 de noviembre de 2006

27



El príncipe Li-Simut hizo construir el viejo castillo sobre el que se construyó el actual. Cuenta la leyenda que tenía una sola torre, cuadrada, a la que se ascendía por 27 tramos de 27 escalones cada uno y que cada atardecer subía a lo más alto, a la hora de la puesta de sol, para recoger entre sus labios un pedacito del cielo al rojo vivo y lo guardaba en una cajita de plata que pendía de su pecho y reposaba, cálida, sobre su corazón. Cuando la cajita estuvo llena hizo llamar al joyero del castillo y le encargó que la fundiera y construyera un anillo en el que debía engarzar todas las piedrecitas de fuego que fue recogiendo de los atardeceres, en un total de 27. Durante 27 noches cubrió cada piedrecita con un beso y juró que haría 27 veces el amor con la joven a la que le encajara perfectamente el anillo en el dedo corazón, y se casaría con ella en la montaña sagrada de la isla de Li.-Coast.
(continuara)
Según informan las viajeras, llevan más de 350 fotos hechas, casi tantas como botellas de sidra ingeridas. Vetusta se ha rendido a sus pies. Y sus pies no se rinden, siguen caminando. ¡Ganitas tenemos de que regreséis.!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermoso relato,quién fuera el dedo destinatario de tan bello anillo,gracias por compartir tu mundo

Mitsu dijo...

tabata: Si sigues la historia, sabrás quién fue.
Gracias a ti por el leerme.

Salud.

metis dijo...

el anillo magico de frodo??

ese anillo merece ser llevado en el dedo y nunca ser quitado al menos en recuerdo de todo lo que significa. (para mi significa mucho)

besos MM

Mitsu dijo...

metis: No me chafes la historia, que tú sabes el final¡ Todos desean tu vuelta, para que les cuentes, y para que yo no les dé la paliza.

Para ti no hay "Salud", para ti hay un beso de los gordos (pero sin morder, ¿eh?).