miércoles, 12 de julio de 2017

¿Cúando?

¿Cuándo fue que dejé de creer en un Nosotros? ¿Cuándo?

Quizás en el momento en que noté la puñalada que por la espalda atravesó mi corazón mientras me susurras un Te quiero.  Entonces algo se resquebrajó y aunque intuí el torrente que estaba por llegar, éste no se materializó y solo noté vacío, soledad y una sensación que todo ésto ya lo sabía y no quise afrontar la realidad pues a quién no le alagan las palabras bonitas con las que me obsequiabas cada amanecer.

¿Acaso Ellos no me lo habían advertido ya?  Cual pulgarcito me dejaban pequeñas migas de pan como pequeñas pistas de su hipocresía y egoismo pero yo prefería comermelas antes de afrontar la vuelta a la rutina vacia y sinsentido que es la vida...

1 comentario:

De barro y luz dijo...

¿Crónica de una muerte anunciada?
Todas las muertes se anuncian... y nada dura eternamente, ni las palabras bonitas al amanecer, ni las lágrimas al ocaso. Ellos lo saben todo...¿Será porque los llevamos dentro?

Bss