viernes, 22 de mayo de 2009

barnizando



La primera media hora he maldecido no tener un hombre en casa. Aunque me considere una mujer polivalente hay ciertas tareas que hoy en día todavía no domino por ser éstas normalmente trabajo exclusivo de hombres. No sabía que tipo de lija necesita una lijadora, pensaba que eran medidas standard (¿cuantas maquinas infernales de esas hay en el mercado?), ni si el barniz tenía que ser satinado, mate o brillante, cuantas capas le iba a dar y si previamente la madera en cuestión tenía un protector especial. ¡ Sólo quería barnizar mis mesas y sillas de la terraza !.

Poner en marcha la susodicha maquina tampoco ha sido fácil. Sí, vale, enchufar y darle al ON. Pero tendrían que haberme avisado de la repentina vibración y que debía sujetarla bien fuerte. Casi me lijo las uñas de los pies. Primera mesita ok, no me ha dado mayor problema y pensaba que ya tenía dominada a la m... maquinita. ¡Ilusa de mí!. Ahora entiendo porque me ha pedido la medida de las lijas. A la segunda mesa ha empezado a saltar. No ha habido forma de sujetarla y he acabado dando un lijada superficial. Total, tampoco les hacía tanta falta.

Empezar con el barniz ya me ha hecho cambiar la cara. Me encanta pintar. Con una brocha en la mano soy peligrosa mientras hay pintura en el bote. Al final he reunido las tres mesas, un banco y tres sillas debajo la pergola en fila india esperando su maquillaje. Pensaba comprarme este año un juego de terraza que vi muy bonito por 170 euros, pero el reciente recorte de horario y salario me había hecho desistir de tal compra, de ahi que haya echado mano del bricolage. Y mientras iba barnizando me he alegrado de mi decisión. No hay mesas nuevas de teka que puedan sustituir esos momentos en los que te dedicas en cuerpo y alma a enderezar esos trocitos de madera que me han acompañado en mi casa desde el primer día hace ya casi diez años, ni el banquito que mi padre ha estado a punto de tirar y con el que me voy a hacer un pequeño rinconcito de lectura con la mecedora de mi abuela. Ésa que mi madre tambien quiso tirar hace tres años cuando ella murió. No entiendo esa mania de deshacerse de todo objeto que pueda evocar a alguien que ya no está. Mi madre decía que no podría soportar ver la mecedora ( en donde estuvo sentada mi abuela durante tantos años ), que si algun dia la veía moverse se moriría ella del susto. Por supuesto que me la quedé yo. Y hasta ayer estuvo guardada en mi garaje esperando el momento que yo la rescatara. Suelo ser como mi madre de miedica (una mala experiencia me hizo así) pero esta vez no. Supongo que quise tanto a mi abuela que saberla a mi lado solo me llena de calma y no de pavor. Y hoy he sonreido mientras barnizada con todo el cariño del mundo esa vieja mecedora. Sé que mi abuela estaría contenta si viera como la he dejado. Quizás no la mejor del mundo, una ha hecho lo que ha podido con la brocha, pero ha quedado reluciente y esperando ser usada de nuevo. Tambien me imagino a mi abuelo, su marido, sonriendo a su lado. La fabricó él para ella, era carpintero. Quizás por eso me gusta tanto la madera.

He tenido que parar cuando apenas había ya luz que me permitiera seguir barnizando y la vecina me ha gritado que estaba loca, si acaso no veía los nubarrones que se acercaban amenazantes. No me importa, mañana pienso seguir, truene, llueva o nieve.

Seguir despues con una revitalizante ducha (digo revitalizante porque por primera vez ha sido con agua fresquita y no hirviendo como suele ser habitual), y un shandy ha sido el perfecto colofón para esa sensación del trabajo bien hecho, de sentirte a gusto con el día que ya termina, orgullosa de como he aprovechado hoy mis ratos libres.

Hoy no creo que haya fantasmas en mi cabeza.

14 comentarios:

Striper dijo...

Estas hecha una manitas y seguro que en otras cosas tambien.

De cenizas dijo...

La brisa traía hoy un extraño aroma a barniz... creí que estaban dando brillo nuevo al atardecer... El viento de levante tiene estas cosas...


besos

Merche Pallarés dijo...

Ay, hija, para esos menesteres yo tambien necesito ¡un hombre! Soy un desastre en bricolaje... Me ha encantado la historia de la mecedora. Seguro que la disfrutas muchísimo y tu abuela estará encantada. Besotes, M.

elcielo dijo...

Deberías escribir un libro...

TORO SALVAJE dijo...

Que bien.

:)

Besos.

Robertinhos dijo...

Buf, si fuera yo el hombre, todavía estaríamos dandole golpes a la lijadora de los h...

Ánimo con esos examenes. No te desanimes por una mala noticía. Si tienes claro que es lo que quieres, vuelve a luchar por ello.

bixen dijo...

El n° de las lijas viene determinado por el n° de gránulos por cm2. Para madera es marrón clarito (color mazapán). 80 estaría bien para tu propósito.
Simplemente trato de impresionarte (más que enseñarte) y ten por seguro que ningún hombre que me lea, lo sabía.

Metis dijo...

BIXEN, pues lo has conseguido..

el color fue nogal. (es que tenia ya tantas capas de pintura que imposible pintar con uno clarito).

¿no lo habras buscado en google??

xnem dijo...

Señorita metis sepa que no hay que saberlo todo, para eso están esos intrépidos dependientes que nos indican certeramente la oferta del mercado, en ese caso nosotros aprendemos y decidimos. Por ejemplo veo que agarra el pincel como si fuera un bolígrafo. Antes de las máquinas existieron las manitas que aún funcionan si les damos cuartelillo. Déjese de fantasmas, hoy aprendió cuan agradable es el trabajo manual, ese nos realiza.

amelche dijo...

Pues eso es lo que tienes que hacer: dedicarte a tu casa y olvidarte de fantasmas.

if dijo...

El verano pasado me tocó a mí lijar y barnizar unas estanterías que pusimos en la despensa. Todo por ahorrar. A mí, al revés que a ti, se me dio mejor lijar. Para la próxima montamos un tándem.

Anónimo dijo...

TA

Pues siempre se echan de menos a los hombres en estos momentos... luego para sentarse en las sillas a ver la puesta del sol también...y que tal te quedó el resultado de todo el despliegue?
yo estoy con pintar las paredes...menos mal que me ayuda un amigo...

gracias por tu visita a mi blog! ;) bs

dsdmona dijo...

Suertuda tú que tienes mobiliario de jardín para barnizar porque eso indica que tienes un jardín donde ponerlas...

D.

PD: no s'ha nota que ets del barça, jejeje

principito dijo...

Pero q trabajadora esta mi amiga Metis. Antes de venirme a mi ciudad natal, vi tu paquete en mi buzón. Qué ilusión!!! Con las prisas lo deje allí pero en cuanto llegue me lo leo. Gracias por acordarte de mí.

Un besazo!!!