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domingo, 3 de enero de 2010

divagando...

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"Nunca le había gustado encontrarse los billetes de 50 dólares en la mesita del recibidor, al lado de la puerta "de salida". Sólo los nuevos hacían eso. Los otros ya sabían que esos trocitos de papel no eran bien recibidos y por eso, como vulgares sucedáneos de expiación del remordimiento, la colmaban de regalos útiles en su vida pero innecesarios en su corazón. Pero la vida cambiaba y ya no los desenvolvía con la misma ilusión infantil de antaño. "Uno más" -pensaba ella, "es buena, vale lo invertido en el presente" -debían de pensar ellos.
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A los que más temía ella era a esos que se presentaban con una flor, un beso y una promesa de "siempre". Y lo que era peor, con una maldita cajita de 4 cm2 con un lacito rojo en lo alto y un Te quiero adherido. Solo de verlo a ella ya le entraba un ataque de ansiedad interior, un tsunami emocional que se revolvía en la tumba que albergaba en su pecho. Era entonces cuando a ella se le escapaba la rabia acumulada de tantas mentiras y falsedades y les echaba a patadas de su habitación, convertidos sus ojos en autenticos bloques de hielo. Ellos sabían las reglas, nada de falacias, solo la verdad de saberse un rato de alivio nada más. Si no era así y osaban falsear la realidad eran expulsados ipso facto de su cama, como a éste ultimo. Sabía lo que era y para lo que servía, hacía mucho tiempo se lo habían mostrado y no dejaban de repetirselo uno tras otro."
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jueves, 19 de febrero de 2009

mirame a los ojos y dime que me quieres.




"Esta es la historia de una joven ciega que se odiaba a sí misma, y a todo el mundo, por ser ciega. Odiaba a todos, menos a su novio que la quería mucho.

Un día, consiguió un par de ojos sanos, la operaron y pudo ver.
Cuando lo hizo, el novio le preguntó si se casaría con el, a lo que ella respondió que no, porque se dio cuenta que él era ciego.
El novio, triste, lo comprendió y se despidió de su vida.

En su partida le dejó esta nota:
Tan solo te pido que cuides muy bien de mis ojos pues te los regalé y ahora son los tuyos.

Te amo."


jueves, 15 de enero de 2009

Relatos crudos III


Fotografía tomada de la red




"El más largo de los caminos empieza siempre por un primer paso"

(El final, cuando pase el tren)


En el último momento, consiguió echar a un lado al peluche para que se salvara, no había tiempo para los dos.

viernes, 9 de enero de 2009

Relatos crudos. II



Ve alejarse a su dueña con el coche cargado de maletas. Se tumba en el suelo:
- Volverá pronto-piensa.
No sabe que está llegando el camión de Repsol.

lunes, 5 de enero de 2009

cuento

Jose Luis Borges & Adolfo Bioy Casares
"Cuentos Breves y Extraordinarios"



LOS OJOS CULPABLES


Cuentan que un hombre compró a una muchacha por cuatro mil denarios. Un día la miró y se echó a llorar. La muchacha le preguntó por qué lloraba; él respondió:

- Tienes tan bellos ojos que me olvido de adorar a Dios.


Cuando quedó sola, la muchacha se arrancó los ojos. Al verla en ese estado el hombre se afligió y le dijo:

- ¿ Por qué te has maltratado así? Has disminuido tu valor.


Ella respondió.

-No quiero que haya nada en mí que te aparte de adorar a Dios.

A la noche, el hombre oyó en sueños una voz que le decía : " la muchacha disminuyó su valor para ti, pero lo aumentó para nosotros y te la hemos tomado". Al despertar, encontró cuatro mil denarios bajo la almohada. La muchacha estaba muerta.


(¿"si hago yo lo mismo que la muchacha tambien Dios me reclamará para sí?")




miércoles, 10 de diciembre de 2008

Relatos crudos: "Calor materno"

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Jacinta Hurtado ocultó su embarazo y cuando nació su hijo lo abandonó en un contenedor de basuras.

Tras años de carcel, prostitución y drogas, acabó malviviendo en una pobre pensión. Una noche, un desconocido, entró en su habitación, la roció con gasolina , le prendió fuego y permaneció a su lado hasta que llegaron los bomberos.

Interrogado por el juez por el motivo de sus actos declaró: “ Era mi madre. Fue la única manera de arrancarle un poco de calor materno”
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Mitsu.

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